Te recuerdo.
La ausencia huele a madera quemada. Es el humo del que se va lo que nos duele, el recuerdo de un calor que ya no vuelve; el perfume de las brasas de ébano.
Ausencia, poco más, es lo que nos queda... Nostos. Nostalgia. Lo que pudo ser y no fue.
Y en el duro devenir lo que fue y no fue, vuelve. El humo del retorno cargado de recuerdos, el perfume de los perdones que no se dijeron.
El olvido metamorfoseándose en quizás.